miércoles, 21 de octubre de 2009

ESTROFAS DE CUATRO VERSOS

EL CUARTETO

Llamado también cuartete, es una estrofa compuesta por cuatro versos endecasílabos que riman siguiendo el esquema ABBA.

Nadie rebaje a lágrima o reproche
esta declaración de la maestría
de Dios, que con magnífica ironía
me dio a la vez los libros y la noche.
(Jorge Luis Borges)


EL SERVENTESIO  O CUARTETO ENDECASÍLABO CRUZADO

Es una estrofa de cuatro versos endecasílabos con rima alterna consonante: ABAB.
El serventesio castellano procede de Italia, que la recibió de los provenzales. Antes de figurar como estrofa independiente, se la encuentra rematando los poemas escritos en tercetos.
Hasta el siglo XVIII no puede decirse que inicia a firme su vida autónoma en la poesía castellana, no sólo como estrofa de versos endecasílabos, sino de todos los de medida mayor.
El Modernismo y la Generación del 27, tanto por influencia francesa como por amor a los primitivos poetas castellanos, ensayó con profusión el serventesio alejandrino.

El dueño fui de mi jardín de sueño,
lleno de rosas y de cisnes vagos;
el dueño de las tórtolas, el dueño
de góndolas y liras en los lagos.
(Rubén Darío)

Señor, ya me arrancaste lo que yo más quería.
Oye otra vez, Dios mío, mi corazón clamar.
Tu voluntad se ha hecho, Señor, contra la mía.
Señor, ya estamos solos mi corazón y el mar.
(Antonio Machado)


EL SERVENTESIO AGUDO

Se compone de versos endecasílabos que riman en consonante, pero teniendo los versos pares agudos con el esquema AB’ AB’.

Triste ciprés, que entre las nubes meces
tu oscura cima y tu letal verdor;
tú, que obelisco de aflicción pareces,
al cielo eleva mi infeliz clamor.

Una flor lloro que la Parca dura
robó a mi seno en su primer matiz;
un hijo tierno, flor de mi ventura,
que voló al Cielo y me dejó infeliz.
(Juan Bautista de Arriaza)


EL TETRÁSTROFO MONORRIMO O CUADERNA VÍA 

Esta forma se compone de cuatro versos alejandrinos, es decir, de catorce sílabas divididos en dos hemistiquios de siete cada uno, en la que riman todos entre sí en consonante.
Es la forma más antigua del cuarteto en la poesía castellana y fue empleada durante los siglos XIII y XIV.
En esta estrofa escribió sus poemas Gonzalo de Berceo y en ella se escribieron el “Poema de Alexandre”, el de “Fernán González”, el de “Yusuf”, el de “Apolonio”, etc.
A fines del siglo XIV se la encuentra por última vez en la poesía castellana, en el “Rimado de Palacio”, de Pero López de Ayala.

Mester traigo fermoso non es de juglaría
mester es sin pecado, ca es de clerecía
fablar curso rimado por la cuaderna vía
a sílabas cunctadas, ca es gran maestría.
(Poema de Alexandre)

Quiero fer una prosa en roman paladino
con el cual suele el pueblo fablar a su vecino
ca non so tan letrado por fer otro latino,
bien valdrá, como creo, un vaso de bon vino.
(Gonzalo de Berceo)


LA COPLA, CUARTETA ASONANTADA O TIRANA

Consta de cuatro versos octosílabos en que riman los pares en asonante:

La guitarra que yo toco
siente como una persona:
unas veces canta y ríe,
otras veces gime y llora.
(Ventura Ruiz Aguilera)

Hasta que el pueblo las canta
las coplas, coplas no son,
y cuando las canta el pueblo
ya nadie sabe su autor.
(Manuel Machado)


LA REDONDILLA

Llamada antiguamente cuartilla, es una estrofa de cuatro versos octosílabos que riman en consonante respondiendo a este esquema: abba.

Ven muerte tan escondida,
que no te sienta venir
porque el placer de morir
no me torne a dar la vida.
(Lope de Vega)

Fui un día a la ciudad
y me volví al otro día,
pues mi mejor compañía
es la mayor soledad.
(Ramón de Campoamor)


Cabe señalar que en el siglo XVII la redondilla no designaba, como ahora, una estrofa de versos octosílabos con rima abrazada consonante, sino que abarcaba a las quintillas (redondillas de a cinco), coplas reales (redondillas de a diez), cuartetas o coplas (variante con rima cruzada). En adelante, para cada tipo de redondilla se utilizó el nombre de la métrica actual.


LA CUARTETA

Es una estrofa que consta de cuatro versos de arte menor (generalmente octosílabos) de rima consonante. En cuanto al esquema de su rima, es idéntica al serventesio.

Que me vendiste se cuenta,
y añaden para tu daño,
que te dieron por mi venta
monedas de desengaño.
(Ramón de Campoamor)

Guarde para su regalo
esta sentencia el autor:
si el sabio no aplaude, malo;
si el necio aplaude, peor.
(Tomás de Iriarte)


LA ENDECHA

Se compone de cuatro versos de seis sílabas métricas y rima asonante en los pares.

Cuando yo nascí,
era hora menguada,
ni perro se oía,
ni gallo cantaba.

Ni gallo cantaba,
ni perro se oía,
sino mi ventura
que me maldecía.
(Endecha anónima anterior al siglo XV)


LA ENDECHA MIXTA

Se conforma de cuatro versos de seis o siete sílabas métricas, alternando con versos de cinco.

Río de Sevilla
¡cuán bien pareces
con galeras blancas
y ramos verdes!
(Lope de Vega)


LA ENDECHA REAL O ENDECASÍLABA

Consta de cuatro versos: los tres primeros de siete sílabas métricas y el cuarto de once.
Esta forma poética fue inventada por Pedro de Espinosa en su poema “Los montes que el pie se lavan

Rompe el volante leño
los cristales turquíes,
burlándose del Euro,
que más cojea cuanto más le sigue.


Pintura de la noche desde un crepúsculo a otro
Francisco de Trillo y Figueroa

Si alguna vez, Euterpe,
mereció ser oída,
mi atención dedicada
al dulce acento de tu heroica lira,

agora que entre sombras
de verdades fingidas,
vacilando mi pluma,
ni vuela, ni desmaya, ni se anima,

concédete a mi ruego,
oye mi voz propicia;
pulsa del marfil corvo
la cuerda antes rozada que rompida.

Cantaré de la noche
las sombras confundidas
en pálidos horrores,
silencio triste, lúgubre armonía.

Cantaré de mi pecho
también las sombras frías,
del ardor desaladas
que tanto alumbra la memoria mía.(…)


Esta estrofa fue muy cultivada también por Sor Juana Inés de la Cruz, pero construyéndola con hexasílabos:

A la Asunción

La astrónoma grande,
en cuya destreza
son los silogismos
demostraciones todas y evidencias,

La que mejor sabe
contar las estrellas,
pues que sus influjos
y sus números tiene de cabeza…


LA SEGUIDILLA

Es una estrofa de cuatro versos de tipo popular en los que los impares son de siete y los pares de cinco sílabas (7a–5b–7c–5b). Riman los pares en asonante:

Hablaré en seguidillas,
verso de moda;
pues con esto me excuso
de gastar prosa.
(Diego de Torres y Villarroel)

De jorobas del cuerpo
todos se burlan.
¿Quién habrá que en el alma
no lleve alguna?
(Ventura Ruiz Aguilera)


LA SEGUIDILLA SIMPLE ACONSONANTADA

No siempre la seguidilla ha tenido la forma métrica de ahora. En la primera copla de seguidilla de que se tiene noticia en la poesía castellana, el segundo y cuarto verso son hexasílabos:

Tirte allá, que no quiero,
mozuelo Rodrigo;
Tirte allá, que no quiero
que burles conmigo.
(Anónimo)


Esta seguidilla fue imitada por Álvarez de Gato en el siglo XV:

Quita allá, que no quiero
falso enemigo;
quita allá, que no quiero
que huelgues conmigo.


LA SEGUIDILLA ARROMANZADA

Se trata de una seguidilla simple que tiene la misma asonancia en los versos pares y que según Domínguez Caparrós, en su “Diccionario de Métrica Española”, se trata de una “innovación modernista que utiliza García Lorca”:

Esquilones de plata
llevan los bueyes.

–¿Dónde vas, niña mía,
de sol y nieve?

–Voy a las margaritas
del prado verde.

–El prado está muy lejos  
y miedo tienes.

–Al airón y a la sombra
mi amor no teme.

–Teme al sol, niña mía,
de sol y nieve.


LA SEGUIDILLA CON ECO

En el tercer verso de una seguidilla simple se produce el eco repitiendo las últimas silabas:

De tu vista celoso
Anónimo

De tu vista celoso
paso mi vida,
que me dan mil enojos – ojos
que a tantos miran.

Miras poco y robas
mil coraçones,
y aunque más te retiras – tiras
flechas de amores.

Para que no nos falte
plata y vestidos,
las mugeres hagamos – gamos
nuestros maridos.

¿Para qué quieres galas
si honor pretendes?.
Mira que son las galas – alas
para perderte.

Acostándose un Cura
muerto de frío,
dixo entrando en la cama – Ama
veníos conmigo.

Las doncellas de ogaño
son como duendes,
que buscando doncellas, – ellas
nunca parecen.

¿Como quieres, morena,
amor constante,
si tu de la mugeres – eres
la más mudable?

¡Ay, no me deis más penas
con vuestros celos,
que seréis mis enojos – ojos
y no mis cielos!


LA SEGUIDILLA REAL O GITANA

En la seguidilla real, como la denomina Sor Juana Inés de la Cruz, o seguidilla gitana, como la llama Augusto Ferrán, los versos primero, segundo y cuarto son hexasílabos, y el tercero, de diez sílabas (a veces de once o doce).  Aunque los versos segundo y cuarto generalmente tienen rima asonante, ésta también puede ser consonante:

Desde la mañana
hasta la alta noche
¡siempre luchando el cuerpo ya viejo
con el alma aún joven!
(Augusto Ferrán)

Las que se publican
no son grandes penas.
Las que se callan y se llevan dentro
son las verdaderas.
(Manuel Machado)

Pensamiento mío
¿adónde te vas?
No vayas a casa de quien tú solías
que no pues entrar.
(Manuel Machado)


La seguidilla gitana fue también conocida durante la mayor parte del siglo XIX como playera o seguidilla playera.
Cabe destacar que el vocablo playera no parece provenir de playa, sino de plañir; en consecuencia una playera sería tanto como decir una plañidera o plañiera.
Otra cosa a destacar es que su endecasílabo se conformaba generalmente con un hemistiquio inicial de 5 sílabas y otro final de 6.

La combinación 6–10 presenta también las siguientes variantes para la seguidilla real:

10A–6b–10C–6b:

Madroñeras, lentiscos y jaras,
helechos y piedras,
madreselvas, zarzales y brezos,
retamas escuetas.
(Gabriel y Galán)


6a–10B–6c–10B:

¿Qué somos? Aristas
que arrebata la brisa fugaz.
Pasamos, pasamos,
como pasan las olas del mar.
(Ricardo Palma)


EL CUARTETO LIRA

Es una estrofa de cuatro versos que combina heptasílabos y endecasílabos, como todas las formas aliradas introducidas en España por influjo de la literatura italiana. La manera de combinarse los versos es variable; la disposición de las rimas, por su parte, sigue dos esquemas fundamentales: bien riman primero y tercero, segundo y cuarto, bien riman primero y cuarto, segundo y tercero. Lo normal es el empleo de la consonancia, pero también hay ejemplos de cuarteto lira con rima asonante. Esquemas posibles serían, por tanto: aBaB, AbBa, aBAB, AbAb, aBbA, etc.

Amor, cuando yo pienso
en el mal que me das, terrible y fuerte,
voy corriendo a la muerte,
pensando así acabar mi mal inmenso.
(Miguel de Cervantes)

¡Cuán solitaria la nación que un día
poblara inmensa gente!
¡La nación cuyo imperio se extendía
del Ocaso al Oriente!
(José de Espronceda)


EL CUARTETO LIRA SUELTO

Es una combinación de tres heptasílabos seguidos de un endecasílabo, pero sin rima.

Casi metamorfosis
Jorge Guillén

A la orilla del mar,
en una hermosa acera
de una gran avenida,
nos sorprendió un suceso prodigioso.

Unos cerditos jóvenes
se deslizaban, rápidos,
con sus motocicletas
en explosión jovial de enorme estrépito.

Entre niños y ancianos
a la acera arrojaban
su estridencia unos bultos
rollizos y triunfantes, humanísimos.

Aquello no era magia
que un artista inventase.
los cerdos, insolentes,
expresaban, históricos, su época. (...)  


LA ESTROFA ALCAICA

La antigua estrofa alcaica, forma métrica creada por el poeta griego Alceo, usada por Horacio y renovada por Carducci constaba de cuatro versos sueltos: los dos primeros, decasílabos compuestos (5+5) terminados en palabra esdrújula; el tercero eneasílabo dactílico, y el cuarto, decasílabo simple trocaico o bien dactílico.

Al mirarte
Alberto E. Salas

Tuve al mirarte cariño súbito,
máximas ganas de estarme próximo
a ti como sombra imantada,
¡como noche que abraza su luna!

Eras el ángel del rostro cándido,
ínclita rosa la más purpúrea,
¡la poma selecta del huerto
que cultiva tan sólo el Señor!

Verte me hiciera sentir por íntegro
férvida dicha, pasión sin límites,
¡te quiero, mujer, que ni otra
te arrancase jamás de mi mente!

Mírame y nada de hacerme tácitas,
mírame y sabe que tú en mi espíritu
tendrás residencia perpetua
¡donde amor para siempre gozases!


Esta estrofa fue modificada por el poeta Francisco de Medrano quien la presentó como un cuarteto en el cual los dos primeros versos son endecasílabos y los dos últimos heptasílabos (11A–11B–7b–7a):

Oda V (A Luis Ferri, entrando el invierno)

¿Ves, Fabio, ya de nieve coronados
los montes? ¿Ves el soto ya desnudo?
¿Y, con el hielo agudo,
los arroyos parados?

Llégate al fuego, y quítame del'ante
esos leños mayores. ¡Oh, qué brasa!
¡Y qué a sabor las asa
Nise! ¡Y el Alicante

qué tal es! Come bien, que están suaves
las batatas, y bebe alegremente:
que no serás prudente
si necio ser no sabes.

Remite a Dios, remite otros cuidados,
que Él sabe y puede encarcelar los vientos
cuando más turbulentos
los mares traen henchidos.

Huye saber lo que será mañana:
salga la luz templada o salga fría,
tú no pierdas el día,
no, que jamás se gana.

Y mientras no con rigurosas nieves
tu edad marchita el tiempo y tus verdores,
coge de tus amores,
coge las rosas breves. (…)


Con el tiempo esta estrofa sufrió otras modificaciones, no sólo en la eliminación de sus finales esdrújulos, sino también en la medida y ritmo de sus versos: 11–11–11–5 y rima asonante ABCb, en Unamuno; 11–11–11–4 y rima consonante ABAb, en Miguel Hernández; 11–11–7–11 y rima consonante en sus versos medios ABbC, en Jon Juaristi, etc. 


LA ESTROFA DE LA TORRE

Así llamada por haber sido utilizada por primera vez en un par de poemas de Francisco de la Torre (siglo XVI). Consiste en tres endecasílabos de ritmo regular y un heptasílabo sin rimas. Posteriormente se le añadieron rimas, sobre todo en los versos pares, y se ensayaron otras variaciones. Tuvo tal fortuna que se usó en importantes poemas del siglo XVIII (Meléndez, Noroña) y XIX (Duque de Rivas, Nicomedes Pastor Díaz).

Oda II
Francisco de la Torre

¿Tirsis? ¿ah Tirsis? Vuelve y endereza
tu navecilla contrastada y frágil
a la seguridad del puerto; mira
que se te cierra el cielo.

El frío Bóreas y al ardiente Noto
apoderados de la mar insana,
anegaron agora en este piélago
una dichosa nave.

Clamó la gente mísera, y el cielo
escondió los clamores y gemidos
entre los rayos y espantosos truenos
de su turbada cara.

¡Ay que me dice tu animoso pecho;
que tus atrevimientos mal regidos
te ordenan algún caso desastrado
al romper de tu oriente! 

¿No ves cuitado, que el hinchado Noto
trae en sus remolinos polvorosos
las imitadas mal seguras alas
de un atrevido mozo?

¿No ves, que la tormenta rigurosa
viene del abrasado monte donde
yace muriendo vivo el temerario
Encelado, y Tifeo? (…)


LA ESTROFA SÁFICA O SÁFICO–ADÓNICA 

Es un grupo de cuatro versos en que los tres primeros son endecasílabos sáficos (es decir, con acento de intensidad en la cuarta y octava sílabas o en cuarta y sexta) y el cuarto un pentasílabo (o a veces heptasílabo) adónico (esto es, con acento en primera y cuarta).
La poetisa griega Safo (siglo VI a.C.) escribió en esta estrofa la oda que la ha inmortalizado; de ahí el nombre de sáfica con que se la conoce.
La introdujo en la poesía castellana don Esteban Manuel de Villegas con su famosa oda “Al céfiro”.
No quiere decir esto que haya sido el primero en cultivarla, pues ese honor le cabe al arzobispo de Tarragona, Antonio Agustín (1517–86), sino que el mérito de la composición de Villegas hizo simpática la estrofa en que estaba escrita.
Sin embargo, no fueron muchos los que entonces se ensayaron en ella, y hay que llegar a los neoclásicos del siglo XVIII para hallarla en cierta abundancia.
Recogida por el romanticismo (Zorrilla, Avellaneda, Bermúdez de Castro) se ensayó poco durante el modernismo, aunque Unamuno la utilizó en sus experimentos métricos.

Al céfiro
Esteban Manuel de Villegas

Dulce vecino de la verde selva,
huésped eterno del abril florido,
vital aliento de la madre Venus,
céfiro blando;

Si de mis ansias el amor supiste,
Tú, que las quejas de mi voz llevaste,
oye, no temas, y a mi ninfa dile,
dile que muero.

Filis un tiempo mi dolor sabía;
Filis un tiempo mi dolor lloraba;
quísome un tiempo, mas ahora temo,
temo sus iras.

Así los dioses con amor paterno,
así los cielos con amor benigno,
nieguen al tiempo que feliz volares
nieve a la tierra.

Jamás el peso de la nube parda
cuando amanece en la elevada cumbre,
toque tus hombros ni su mal granizo
hiera tus alas. (…)


Al principio esta forma poética no llevaba rimas, pero luego se renovó incorporándosela; incluso Villegas hizo consonar el segundo verso con una palabra del interior del tercero (rima interna), como en estas estrofas:

Oye, pues, huésped: yo me voy siguiendo
no mi destino, no, sino el preceto
justo y discreto de mi dueño amado,
siervo de Nisa.

Nisa la bella, la que tiraniza
tantos imperios, y con arco corvo
vence el estorbo del amor, y vence
tantos amantes.

Desde la falda de la gran Citeres
vine al amparo de mi gran poeta;
él me respeta, pero yo, ministra,
dueño le llamo. (…)


Otras rimas:

Luego se enciende con amante llama
todo mi pecho del amor tocado,
cual en verano trigo que se prende
y arde sonando.
(Juan Meléndez Valdés)

Tú aquí en regiones ignoradas giras
serpiente nacarada bajo un cielo
palio de lumbre por do tiende el vuelo
la garza colosal.
(Ricardo José Bustamante)





9 comentarios:

  1. COMO SELLAMA LA ESTROFA DE 16 VERSOS PORFAVOR ALGUIEN AYUDEME..

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    1. DECA HEXASILABO...........ese es al nombre lamento no haber leido tu pregunta en su moménto para aclarartela.

      saludos

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    2. Hola, Patty:

      En realidad decahexasilabo es el nombre del VERSO de dieciseis silabas; NO a la ESTROFA.
      Saludos cordiales.

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  2. Hola, Anónimo...!
    Ante todo, te suplico me perdones, porque recién ahora veo tu mensaje.
    Por empezar, y aunque presumo que ya es tarde, te cuento que no hay un nombre específico para una estrofa de 16 versos, toda vez que hasta el momento no se ha impuesto ninguna como estrofa, o deba llamarse así.
    La poesía castellana llega hasta los trece versos, y en adelante, cualquier estrofa queda sujeta al arbitrio del poeta que la escriba.
    Ahora, debes fijarte si la estrofa está compuesta por versos de igual medida, o bien por una combinación de endecasílabos y heptasílabos, siendo ésta una forma alirada, y, si sus dos versos finales constituyen un pareado, entonces estamos en presencia de una estancia o estanza.
    Si por el contrario, es uniforme, entonces es una estrofa de 16 versos escrita por el autor por única vez o bien para expresarse mejor.
    Como te digo, hasta el presente no hay nombres específicos para las estrofas conformadas por más de 13 versos.
    Sé que es tarde, y te pido disculpas.
    Sinceramente.

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  3. Gracias, Feder...!

    Placer darte mi saludo cordial.

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  4. Cantaré de mi pecho
    también las sombras frías,
    del ardor desaladas
    que tanto alumbra la memoria mía.
    ………………..
    Me Encanto§

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  5. Ya que de poesía se trata, os recomiendo LOS VERSOS DEL CAPITÁN de Pablo Neruda:
    ...de pronto
    mis pies tocan tus pies y mi boca tus labios, has crecido,
    suben tus hombros como dos colinas,
    tus pechos se pasean por mi pecho,
    mi brazo alcanza apenas a rodear la delgada
    línea de luna nueva que tiene tu cintura:
    en el amor como agua de mar te has desatado:
    mido apenas los ojos más extensos del cielo
    y me inclino a tu boca para besar la tierra.

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  6. esto es para anonimo:me gusta tu nombre me llo presentas dilo dos veses que viene el altar tu 1 comunion vas a estar que dios te vendija al altar tu familia te sorprende con la comunion despues de ase largo me gusta tu color .atte:natalia vargas

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