martes, 27 de octubre de 2009

ESTROFAS DE OCHO VERSOS

LA OCTAVILLA

Bajo el término octavilla se designa en la actualidad a toda estrofa compuesta por ocho versos de arte menor, rimados o no, aunque hay quienes dan a entender que la octavilla responde únicamente al modelo agudo o italiano.
La octavilla propiamente dicha es la estrofa de arte menor (generalmente octosílabo), que rima en consonante y al arbitrio del poeta, siendo las distribuciones más usuales abbccddc, abbcdeec, abbcaddc, etc., siempre y cuando no se encuadren dentro de las coplas castellanas o las de arte menor.

Por veros muero de día,
de noche por no teneros,
muérome así, por quereros
de esta manera sufriente,
pero vos sois como el mármol
que no ríe ni se queja,
ni boca tiene ni oreja,
ni ojos que miren de frente.

Reparad en mi dolor,
no me seáis inadvertida,
concededle a la mi vida
siquiera algún miramiento;
no dejéis que muera así
entre penas abatido,
miradme, por Dios, os pido,
¡miradme sólo un momento!
(Luis Estoico, Miradme...!)


LA OCTAVILLA DE PIE QUEBRADO  

Llamada también COPLA DE PIE QUEBRADO, es una estrofa donde alternan los versos de ocho sílabas con versos de cuatro, a gusto del poeta. Son posibles muchos esquemas distintos: abbaacca, abbacddc, etc.

¡Cuántos vi ser aumentados
por amor;
e muchos más, por temor
abajados…!
Ca los buenos, sojuzgados,
no tardaron
de buscar cómo libraron
sus estados.
(Marqués de Santillana, Proverbios de amor y temor)

Las riquezas son de amar
ca syn ellas grandes cosas
maníficas nin famosas
non se pueden acabar;
por ellas son ensalçados
los señores,
príncipes e emperadores,
e sus fechos memorados.
(Marqués de Santillana, Diálogo de Bias contra Fortuna)


LA COPLA CASTELLANA

Está formada por ocho versos octosílabos agrupados en dos subestrofas, con cuatro rimas (dos rimas diferentes en cada subestrofa). Algunos esquemas posibles son abbacddc, ababcddc, ababcdcd, abbacdcd, etc.
Es una estrofa muy frecuente en los cancioneros del siglo XV.
No confundir con la copla de arte menor (con dos o tres rimas, en lugar de cuatro).

Preguntéle dó venía,
después que la hube saluado,
o cuál camino fazía.
Díxome que d’un ganado
quel’ guardaban en Razena,
e passaba al Olivar
por coger e varear
las olivas de Ximena.
(Marqués de Santillana, La moza de Bedmar)

Niña bella: tengo antojos
de decirte que, a fe mía,
son tus labios ambrosía
y rayos de sol tus ojos;
y que hay en tu frente el brillo
puro, dulce, delicado,
que supo dar inspirado
a sus vírgenes Murillo.
(Rubén Darío, Lola Carazo, Abanicos)


LA OCTAVILLA REAL O COPLA DE ARTE MENOR

Llamada también OCTAVA DE ARTE MENOR, se compone de ocho versos octosílabos con dos o tres rimas consonantes; la estrofa se divide en dos subestrofas con, al menos, una rima en común; el 4º y el 5º verso deben rimar entre sí: abbaacca; abbaabba; ababbccb, ababbaab, abbaacac, etc. Es la estrofa más antigua de la poesía cancioneril castellana; predomina en la primera mitad del XV; conforme avance el siglo, será sustituida por la copla castellana, de cuatro rimas.

De grant cuita sofridor
fui e só, siempre seré,
leyendo leal amador
de quien vi, veo e veré.
Serví e sirvo e serviré
a vos, fermosa señor;
esperanza en vosso amor
tove e tengo e terné.
(Alfonso Álvarez de Villasandino, De grant cuita sofridor)


Aquí yace el caballero
bien molido y mal andante,
a quien llevó Rocinante
por uno y otro sendero.
Sancho Panza el majadero
yace también junto a él,
escudero el más fiel
que vio el trato de escudero.

Reposa aquí Dulcinea,
y aunque de carnes rolliza,
la volvió en polvo y ceniza
la muerte espantable y fea.
Fue de castiza ralea,
y tuvo asomos de dama;
del gran Quijote fue llama,
y fue gloria de su aldea.
(Miguel de Cervantes, Don Quijote, Capítulo LII)


LA OCTAVILLA ITALIANA U OCTAVILLA AGUDA

Es la combinación de ocho versos octosílabos o menos en que el cuarto y el octavo poseen rima aguda, y segundo y tercero riman entre sí, así como el sexto y séptimo, quedando sueltos primero y quinto. Fue una estrofa muy popular a finales del siglo XVIII y durante el siglo XIX, y se utilizó frecuentemente para el canto por su gran musicalidad. Se usó en el teatro solamente para las partes cantadas.

Ya del Betis
por la orilla
mi barquilla
libre va,
y las auras
dulcemente
en mi frente
soplan ya.
(Gertrudis Gómez de Avellaneda, Paseo por el Betis)


Merced a tus traiciones
al fin respiro, Lice,
al fin de un infelice
el cielo hubo piedad;
ya rotas las prisiones
libre está el alma mía;
no sueño, no, este día,
mi dulce libertad.
(Juan Meléndez Valdés, La libertad a Lice)


Una modificación que convirtió esta estrofa de aguda en llana consistió en sustituir los dos versos agudos por tetrasílabos llanos:

Quién fuera sultana linda
aquel árbol tan sombrío
que cubre tu baño frío
con sus ramas.
Di si quieres que lo sea,
que aunque es imposible cosa,
me basta saber, hermosa,
cuánto me amas.
(Juan Arolas)


Otra modificación fue trasladar al verso quinto la rima aguda del cuarto, con lo que se descompensa el balance de la estrofa:

Vuelvo la vista azorado,
como náufrago en el puerto,
al borrascoso pasado,
y encuentro todo desierto,
todo triste y funeral;
miro atónito adelante
y ni la luz vacilante
veo de astro divinal.
(Esteban Echeverría)

Cuando entre la sombra oscura
perdida una voz murmura
turbando su triste calma,
si en el fondo de mi alma
la oigo dulce resonar,
dime: ¿es que el viento en sus giros
se queja, o que tus suspiros
me hablaban de amor al pasar?
(Gustavo A. Bécquer)


LA OCTAVA DE ARTE MAYOR O COPLA DE JUAN DE MENA

Conocida también como COPLA DE ARTE MAYOR, es una estrofa en rima consonante cultivada durante el siglo XV y primera mitad del XVI por poetas del Prerrenacimiento español de la escuela alegórico–dantesca como Francisco Imperial, Juan de Mena o el Marqués de Santillana. Su estructura es ABBAACCA y más raramente ABABBCCB en versos dodecasílabos divididos en dos hemistiquios de seis sílabas con cuatro acentos fuertes en total separados cada uno por dos sílabas tónicas:

Al muy prepotente don Juan el segundo
aquel con quien Júpiter tuvo tal celo
que tanta de parte le fizo del mundo
cuanta a sí mesmo se fizo del cielo;
al gran rey de España, al César novelo
al que con Fortuna es bien fortunado;
aquel en quien caben virtud y reinado
a él la rodilla fincada por suelo.
(Juan de Mena, Laberinto de Fortuna)

¡Benditos aquellos que siguen las fieras
con las gruesas redes e canes ardidos,
e saben las trochas e las delanteras
e fieren del arco en tiempos debidos!
Ca estos por saña non son conmovidos
nin vana cobdiçia los tiene subjetos;
nin quieren tesoros, ni sienten defectos,
nin turban temores sus libres sentidos.
(Marqués de Santillana, La comedieta de Ponza)

Algunos autores señalan para esta estrofa los posibles esquemas: ABABACAC y ABBAACAC.


LA OCTAVA DE PEDRO DE OÑA

Se compone de ocho endecasílabos que riman en consonante ABBAABCC. Es una modificación de la octava real producida por su cruce con la copla de arte mayor. El poeta que le da nombre la introdujo.

Arauco domado
Pedro de Oña

Si pluma y vista de águila tuviera,
pluma con que romper el vacuo seno
y vista para ver el sol de lleno,
seguro de temor volara y viera,
o si tan remontada no estuviera
la soberana cumbre do me estreno,
prestárame el trabajo sus escalas
o me valiera entonces de mis alas.

Mas si para poder volar tan alto,
y ver el resplandor de mi sujeto,
conozco de mis plumas el defeto,
y cuando soy de vista pobre y falto:
Qué miedo? Qué temor? Qué sobresalto
habrá, que no me cerque en tal aprieto?
A donde se me pone por delante,
un amasado muro de diamante.

O cuán terrible empresa tomo a cargo,
o cuán difícil y ardua cosa intento,
o cuántos culpan ya mi atrevimiento,
y acuden a ponérmele por cargo:
mas hay una razón en mi descargo,
que en obras semejantes, el intento
(haciéndose el deber por emprendellas)
basta para llevar el premio dellas. (…)


LA OCTAVA ITALIANA U OCTAVA AGUDA

Denominada también OCTAVA MODERNA, fue introducida en España por Salvador Bermúdez de Castro y por ello llamada a veces BERMUDINA, se compone de ocho versos de arte mayor, generalmente endecasílabos, y con rima consonante, según el esquema ABBC'–DEEC', donde el cuarto y el octavo verso son agudos.

La duda
Salvador Bermúdez de Castro

En las altas columnas del templo
a las preces la lámpara llama;
lumbre triste y escasa derrama
que ennegrece la nave alredor.
Solo el mármol de altares y tumbas
con su luz sepulcral se colora:
es el rayo de pálida aurora,
de una estrella el temblante fulgor.

Se engrandece y se espacia la mente
que en las losas del templo medita;
su carrera es entonce infinita;
su grandeza es entonce inmortal.
Al pensar entre tumbas ¿qué alma
su vivir congojoso quisiera?
¿Quien a Dios con fervor no pidiera
un olvido completo, eternal?

Esas luces que brillan y mueren
en las altas columnas macizas;
ese lúgubre altar, las cenizas
que la huesa en su centro ocultó,
todo anuncia morir: ¡ay! recuerdo
mi ventura de un tiempo pasado,
y mi pecho no late, asustado
a las voces de muerte que oyó.

¿Será cierto? Este templo espacioso
de tan alta y soberbia estructura,
esta nave, pacífica, oscura,
convidando mi labio a rezar;
esas altas columnas, el ara
que el incienso encapota sombrío,
¡todo está cual la tumba vacío,
templo, nave, columnas, y altar! (…)


Rimas, LXXXV
Gustavo Adolfo Bécquer

Tu aliento es el aliento de las flores;
tu voz es de los cisnes la armonía;
es tu mirada el esplendor del día,
y el color de la rosa es tu color.
Tú prestas nueva vida y esperanza
a un corazón para el amor ya muerto;
tú creces de mi vida en el desierto
como crece en un páramo la flor.


OCTAVA ITALIANA DE PIE QUEBRADO

Algunos autores llaman así a esta variante de la octava aguda que modifica métricamente los versos cuarto y octavo, haciéndolos de siete sílabas. Asimismo, los versos primero y quinto pueden ser sueltos o rimar entre sí.
El primero en usarla fue el sevillano Manuel María de Arjona (bajo el esquema ABBc’–DEDc’), y alcanzó alguna aceptación en el siglo XIX.

La diosa del bosque
Manuel María de Arjona

¡Oh si bajo estos árboles frondosos
se mostrase la célica hermosura
que vi algún día de inmortal dulzura
este bosque bañar!
Del cielo tu benéfico descenso
sin duda ha sido, lúcida belleza;
deja, pues, diosa, que mi grato incienso
arda sobre tu altar.

Que no es amor mi tímido alborozo,
y me acobarda el rígido escarmiento
que, ¡oh Piritóo! condenó su intento,
y tu intento, Ixïón.
Lejos de mi sacrílega osadía;
bástame que con plácido semblante
aceptes, Diosa, en tus altares, pía,
mi ardiente adoración.

Mi adoración y el cántico de gloria
que de mí el Pindo atónito ya espera;
baja tú a oírme de la sacra esfera,
¡oh, radiante deidad!
Y tu mirar más nítido y süave
he de cantar, que fúlgido lucero,
y el limpio encanto que infundirle sabe
tu dulce majestad. (…)


Borraba ya del pensamiento mío,
de la tristeza el importuno ceño;
dulce era mi vivir, dulce mi sueño,
dulce mi despertar.
Ya en mi pecho era lóbrego vacío
el que un tiempo rugió volcán ardiente;
ya no pasaban negras por mi mente
nubes que hacen llorar.
(Nicomedes Pastor Díaz)


LA OCTAVA REAL U OCTAVA HEROICA

También llamada OCTAVA RIMA, es una ampliación de la sexta rima. Los seis primeros versos riman alternados (primero con tercero y quinto; segundo con cuarto y sexto). El séptimo y el octavo riman entre sí. (ABABABCC). Esta estrofa, también llamada estancia, es característica de la poesía heroica, aunque a principios del siglo XVI se usó en Castilla también con tema amoroso por influjo italiano de los llamados capitoli de amor:

No las damas, amor, no gentilezas
de caballeros canto enamorados,
ni las muestras, regalos y ternezas
de amorosos afectos y cuidados,
mas el valor, los hechos, las proezas
de aquellos españoles esforzados
que a la cerviz de Arauco no domada
pusieron duro yugo por la espada.
(Alonso de Ercilla, La Araucana)

Dicha es soñar cuando despierto sueña
el corazón del hombre su esperanza,
su mente halaga la ilusión risueña,
y el bien presente al venidero alcanza;
y tras la aérea y luminosa enseña
del entusiasmo, el ánimo se lanza
bajo un cielo de luz y de colores,
campos pintando de fragantes flores.
(José de Espronceda, Canto I)


Como ya se ha visto la octava de Pedro de Oña (ABBAABCC) es una variante de esta estrofa, aunque también otra variante está dada por la fórmula ABBABACC:

Estancias
Diego Hurtado de Mendoza

Abrase el corazón, mas por de dentro,
como no me condene por mi boca;
siéntalo el alma sola que le toca,
pues allá recibió el mayor encuentro.
Cualquiera confianza, aunque sea poca,
me pondría en lo más hondo del centro.
El goloso que come y que revienta
no se espante, si ayuna, que lo sienta.

Yo me vi en otro tiempo de alegría
por voluntad ajena o por mi hado,
mas poco me duró este dulce estado,
porque mi alma no lo merecía.
Alzóse un ciego y súbito nublado
que hizo noche escura el claro día
en que vivo, Señora, y vivir quiero
hasta volverte a ver como primero. 
  

LA OCTAVA LLANA

Llamase así a la estrofa que siguiendo las pautas italianas no utiliza palabras agudas al final de los versos cortos.

Ara tiene los miembros giganteos
de aquel Háig de hermosa cabellera,
jefe de tribu errante en la ribera
de Araxes cristalino
que, codicioso de halagar las flores,
como fría y sonora catarata
de una cóncava gruta se desata
con cauce serpentino.

Ara desciende de la altiva raza
que al ver lucir la matinal estrella
quiso alzar torre y escalar con ella
el claro firmamento;
pero de sus recónditas prisiones
libres los euros de Jehová volaron
y como leve arista derribaron
el frágil monumento.
(Padre Juan Arolas, Los amores de Semíramis)


Esta variedad llana no registra muchos ejemplos en endecasílabos plenos.



Como curiosidad véase esta OCTAVA GUIRNALDILLA O ESCALERUELA escrita por Marco Antonio Ortí y Moles en 1622 donde puede apreciarse la existencia de rimas internas y externas, tanto consonantes: –ORIA, –IDAS, como asonante: –E–E.

No sólo ALEGRE de feliz VITORIA
goza la GLORIA quien assí la OBTIENE
pues ENTRETIENE tan divina HISTORIA
al que en MEMORIA ygual ventura TIENE
alegre VIENE, la que ya NOTORIA
no TRANSITORIA, eterna sí, CONTIENE
fuente PERENE, que manando VIDAS
ve las PÉRDIDAS de su amparo ASIDAS.


OCTAVA ALIRADA U OCTETO–LIRA

Las formas aliradas alcanzaron también a las estrofas de ocho versos.

No brillaban los astros en el cielo
ni en la tierra se oía humano acento,
estaba oscuro, silencioso el suelo
y negro el firmamento.
Sólo en el horizonte
alguna vez relámpagos lucían
y al mugir de los mares respondían
los pinares del monte.
(Nicomedes Pastor Díaz, Mi inspiración)

Sobre trastes de guijas
cuerdas mueve de plata
Pisuerga, hecho cítara doliente;
y en robustas clavijas
de álamos las ata
hasta Simancas, que le da su puente;
al son deste instrumento
partía un pastor sus quejas con el viento.
(Luis de Góngora y Argote, Canciones)






4 comentarios:

  1. Guirnaldilla “LA SOLEDAD”

    Por mi amor dolido que cicatriza
    triza mi nervio sentirte perdida.
    herida, vida que presumo sin cura,
    por ventura sin odio te aseguro
    que hoy procuro firmemente olvidarte
    pondré de mi parte, mi alma, esperanza,
    Pues tu desdén no alcanza perdonarse;
    ¡Mi soledad debe así consumarse!

    Dr. Rafael Mérida Cruz-Lascano
    guatemalteco.

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  2. Parrandilla: A don Agustín Sánchez

    Conocí a ün VATE alegre,
    habiente de buena pluma
    arrojo y garbo del puma,
    de Murcia viene ojialegre.
    Su prosa solaz evoca,
    A su honor alzo mi copa
    y llena ésta a plenitud,
    ¡Digo salud!

    Iniciando en esta charla
    de tertulia poética
    hablaremos de la hética,
    de la que hoy se parla
    de rima y prosa a beber,
    mientras queremos saber
    la botella se vacía
    todavía.

    Dr. Rafael Mérida Cruz-Lascano
    “Hombre de Maíz” 2009
    Guatemala, C.A.

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  3. Mi estimado amigo y querido maestro...!
    No había reparado en su presencia en este ítem, por lo que suplico sus disculpas.
    Empero, me alegra sobremanera esta muestra de su arte para con las octavillas, que tan bien logradas aquí lucen por sí solas.
    Maestro, renuevo mis disculpas y suyo atentamente.

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  4. Este blog contiene una impresionante variedad de formas, que invitan y desafían a explorarlas. ¡Son muchas! Pero en forma arbitraria he seleccionado cinco para un estudio y difusión. Me interesa investigar la eventual proyección y acogida que pudieran o no tener en los poetas emergentes en mi país y los factores que podrían asociarse.
    Estas formas son: Parrandilla, Indriso, Guaroj, Decineto e Isopeya.
    Agradezco a "El Santo" el mantener este valiosísimo Blog. Y también a los colaboradores. Espero volver y compartir aquí las novedades que al respecto pudiera encontrar.

    E.D.A

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