LA OCTAVILLA
Bajo el término
octavilla se designa en la actualidad a toda estrofa compuesta por ocho versos
de arte menor, rimados o no, aunque hay quienes dan a entender que la octavilla
responde únicamente al modelo agudo o italiano.
La octavilla
propiamente dicha es la estrofa de arte menor (generalmente octosílabo), que
rima en consonante y al arbitrio del poeta, siendo las distribuciones más
usuales abbccddc, abbcdeec, abbcaddc, etc., siempre y cuando no se encuadren
dentro de las coplas castellanas o las de arte menor.
Por veros muero de
día,
de noche por no
teneros,
muérome así, por
quereros
de esta manera
sufriente,
pero vos sois como el mármol
que no ríe ni se
queja,
ni boca tiene ni
oreja,
ni ojos que miren de
frente.
Reparad en mi dolor,
no me seáis
inadvertida,
concededle a la mi
vida
siquiera algún
miramiento;
no dejéis que muera
así
entre penas abatido,
miradme, por Dios, os
pido,
¡miradme sólo un
momento!
(Luis Estoico,
Miradme...!)
LA OCTAVILLA DE PIE
QUEBRADO
Llamada también COPLA
DE PIE QUEBRADO, es una estrofa donde alternan los versos de ocho sílabas con
versos de cuatro, a gusto del poeta. Son posibles muchos esquemas distintos:
abbaacca, abbacddc, etc.
¡Cuántos vi ser
aumentados
por amor;
e muchos más, por
temor
abajados…!
Ca los buenos,
sojuzgados,
no tardaron
de buscar cómo
libraron
sus estados.
(Marqués de
Santillana, Proverbios de amor y temor)
Las riquezas son de amar
ca syn ellas grandes
cosas
maníficas nin famosas
non se pueden acabar;
por ellas son
ensalçados
los señores,
príncipes e
emperadores,
e sus fechos
memorados.
(Marqués de
Santillana, Diálogo de Bias contra Fortuna)
LA COPLA CASTELLANA
Está formada por ocho
versos octosílabos agrupados en dos subestrofas, con cuatro rimas (dos rimas
diferentes en cada subestrofa). Algunos esquemas posibles son abbacddc,
ababcddc, ababcdcd, abbacdcd, etc.
Es una estrofa muy
frecuente en los cancioneros del siglo XV.
No confundir con la
copla de arte menor (con dos o tres rimas, en lugar de cuatro).
Preguntéle dó venía,
después que la hube
saluado,
o cuál camino fazía.
Díxome que d’un ganado
quel’ guardaban en
Razena,
e passaba al Olivar
por coger e varear
las olivas de Ximena.
(Marqués de
Santillana, La moza de Bedmar)
Niña bella: tengo
antojos
de decirte que, a fe
mía,
son tus labios
ambrosía
y rayos de sol tus
ojos;
y que hay en tu frente
el brillo
puro, dulce, delicado,
que supo dar inspirado
a sus vírgenes
Murillo.
(Rubén Darío, Lola
Carazo, Abanicos)
LA OCTAVILLA REAL O
COPLA DE ARTE MENOR
Llamada también OCTAVA
DE ARTE MENOR, se compone de ocho versos octosílabos con dos o tres rimas
consonantes; la estrofa se divide en dos subestrofas con, al menos, una rima en
común; el 4º y el 5º verso deben rimar entre sí: abbaacca; abbaabba; ababbccb,
ababbaab, abbaacac, etc. Es la estrofa más antigua de la poesía cancioneril
castellana; predomina en la primera mitad del XV; conforme avance el siglo,
será sustituida por la copla castellana, de cuatro rimas.
De grant cuita
sofridor
fui e só, siempre
seré,
leyendo leal amador
de quien vi, veo e
veré.
Serví e sirvo e
serviré
a vos, fermosa señor;
esperanza en vosso
amor
tove e tengo e terné.
(Alfonso Álvarez de
Villasandino, De grant cuita sofridor)
Aquí yace el caballero
bien molido y mal
andante,
a quien llevó
Rocinante
por uno y otro
sendero.
Sancho Panza el
majadero
yace también junto a
él,
escudero el más fiel
que vio el trato de
escudero.
Reposa aquí Dulcinea,
y aunque de carnes
rolliza,
la volvió en polvo y
ceniza
la muerte espantable y
fea.
Fue de castiza ralea,
y tuvo asomos de dama;
del gran Quijote fue
llama,
y fue gloria de su
aldea.
(Miguel de Cervantes,
Don Quijote, Capítulo LII)
LA OCTAVILLA ITALIANA
U OCTAVILLA AGUDA
Es la combinación de
ocho versos octosílabos o menos en que el cuarto y el octavo poseen rima aguda,
y segundo y tercero riman entre sí, así como el sexto y séptimo, quedando
sueltos primero y quinto. Fue una estrofa muy popular a finales del siglo XVIII
y durante el siglo XIX, y se utilizó frecuentemente para el canto por su gran
musicalidad. Se usó en el teatro solamente para las partes cantadas.
Ya del Betis
por la orilla
mi barquilla
libre va,
y las auras
dulcemente
en mi frente
soplan ya.
(Gertrudis Gómez de
Avellaneda, Paseo por el Betis)
Merced a tus
traiciones
al fin respiro, Lice,
al fin de un infelice
el cielo hubo piedad;
ya rotas las prisiones
libre está el alma
mía;
no sueño, no, este
día,
mi dulce libertad.
(Juan Meléndez Valdés,
La libertad a Lice)
Una modificación que
convirtió esta estrofa de aguda en llana consistió en sustituir los dos versos
agudos por tetrasílabos llanos:
Quién fuera sultana
linda
aquel árbol tan
sombrío
que cubre tu baño frío
con sus ramas.
Di si quieres que lo
sea,
que aunque es
imposible cosa,
me basta saber,
hermosa,
cuánto me amas.
(Juan Arolas)
Otra modificación fue
trasladar al verso quinto la rima aguda del cuarto, con lo que se descompensa
el balance de la estrofa:
Vuelvo la vista
azorado,
como náufrago en el
puerto,
al borrascoso pasado,
y encuentro todo
desierto,
todo triste y funeral;
miro atónito adelante
y ni la luz vacilante
veo de astro divinal.
(Esteban Echeverría)
Cuando entre la sombra
oscura
perdida una voz murmura
turbando su triste
calma,
si en el fondo de mi
alma
la oigo dulce resonar,
dime: ¿es que el
viento en sus giros
se queja, o que tus
suspiros
me hablaban de amor al
pasar?
(Gustavo A. Bécquer)
LA OCTAVA DE ARTE
MAYOR O COPLA DE JUAN DE MENA
Conocida también como
COPLA DE ARTE MAYOR, es una estrofa en rima consonante cultivada durante el
siglo XV y primera mitad del XVI por poetas del Prerrenacimiento español de la
escuela alegórico–dantesca como Francisco Imperial, Juan de Mena o el Marqués
de Santillana. Su estructura es ABBAACCA y más raramente ABABBCCB en versos
dodecasílabos divididos en dos hemistiquios de seis sílabas con cuatro acentos
fuertes en total separados cada uno por dos sílabas tónicas:
Al muy prepotente don
Juan el segundo
aquel con quien
Júpiter tuvo tal celo
que tanta de parte le
fizo del mundo
cuanta a sí mesmo se
fizo del cielo;
al gran rey de España,
al César novelo
al que con Fortuna es
bien fortunado;
aquel en quien caben
virtud y reinado
a él la rodilla
fincada por suelo.
(Juan de Mena,
Laberinto de Fortuna)
¡Benditos aquellos que
siguen las fieras
con las gruesas redes
e canes ardidos,
e saben las trochas e
las delanteras
e fieren del arco en
tiempos debidos!
Ca estos por saña non
son conmovidos
nin vana cobdiçia los
tiene subjetos;
nin quieren tesoros,
ni sienten defectos,
nin turban temores sus
libres sentidos.
(Marqués de
Santillana, La comedieta de Ponza)
Algunos autores
señalan para esta estrofa los posibles esquemas: ABABACAC y ABBAACAC.
LA OCTAVA DE PEDRO DE
OÑA
Se compone de ocho
endecasílabos que riman en consonante ABBAABCC. Es una modificación de la
octava real producida por su cruce con la copla de arte mayor. El poeta que le
da nombre la introdujo.
Arauco domado
Pedro de Oña
Si pluma y vista de
águila tuviera,
pluma con que romper
el vacuo seno
y vista para ver el
sol de lleno,
seguro de temor volara
y viera,
o si tan remontada no
estuviera
la soberana cumbre do
me estreno,
prestárame el trabajo
sus escalas
o me valiera entonces
de mis alas.
Mas si para poder
volar tan alto,
y ver el resplandor de
mi sujeto,
conozco de mis plumas
el defeto,
y cuando soy de vista
pobre y falto:
Qué miedo? Qué temor?
Qué sobresalto
habrá, que no me
cerque en tal aprieto?
A donde se me pone por
delante,
un amasado muro de diamante.
O cuán terrible
empresa tomo a cargo,
o cuán difícil y ardua
cosa intento,
o cuántos culpan ya mi
atrevimiento,
y acuden a ponérmele
por cargo:
mas hay una razón en
mi descargo,
que en obras
semejantes, el intento
(haciéndose el deber
por emprendellas)
basta para llevar el
premio dellas. (…)
LA OCTAVA ITALIANA U
OCTAVA AGUDA
Denominada también
OCTAVA MODERNA, fue introducida en España por Salvador Bermúdez de Castro y por
ello llamada a veces BERMUDINA, se compone de ocho versos de arte mayor,
generalmente endecasílabos, y con rima consonante, según el esquema ABBC'–DEEC',
donde el cuarto y el octavo verso son agudos.
La duda
Salvador Bermúdez de
Castro
En las altas columnas
del templo
a las preces la
lámpara llama;
lumbre triste y escasa
derrama
que ennegrece la nave
alredor.
Solo el mármol de
altares y tumbas
con su luz sepulcral
se colora:
es el rayo de pálida
aurora,
de una estrella el
temblante fulgor.
Se engrandece y se
espacia la mente
que en las losas del
templo medita;
su carrera es entonce
infinita;
su grandeza es entonce
inmortal.
Al pensar entre tumbas
¿qué alma
su vivir congojoso
quisiera?
¿Quien a Dios con
fervor no pidiera
un olvido completo,
eternal?
Esas luces que brillan
y mueren
en las altas columnas
macizas;
ese lúgubre altar, las
cenizas
que la huesa en su
centro ocultó,
todo anuncia morir:
¡ay! recuerdo
mi ventura de un
tiempo pasado,
y mi pecho no late,
asustado
a las voces de muerte
que oyó.
¿Será cierto? Este
templo espacioso
de tan alta y soberbia
estructura,
esta nave, pacífica,
oscura,
convidando mi labio a
rezar;
esas altas columnas,
el ara
que el incienso
encapota sombrío,
¡todo está cual la
tumba vacío,
templo, nave,
columnas, y altar! (…)
Rimas, LXXXV
Gustavo Adolfo Bécquer
Tu aliento es el
aliento de las flores;
tu voz es de los
cisnes la armonía;
es tu mirada el
esplendor del día,
y el color de la rosa
es tu color.
Tú prestas nueva vida
y esperanza
a un corazón para el
amor ya muerto;
tú creces de mi vida
en el desierto
como crece en un páramo
la flor.
OCTAVA ITALIANA DE PIE
QUEBRADO
Algunos autores llaman
así a esta variante de la octava aguda que modifica métricamente los versos
cuarto y octavo, haciéndolos de siete sílabas. Asimismo, los versos primero y
quinto pueden ser sueltos o rimar entre sí.
El primero en usarla
fue el sevillano Manuel María de Arjona (bajo el esquema ABBc’–DEDc’), y
alcanzó alguna aceptación en el siglo XIX.
La diosa del bosque
Manuel María de Arjona
¡Oh si bajo estos
árboles frondosos
se mostrase la célica hermosura
que vi algún día de
inmortal dulzura
este bosque bañar!
Del cielo tu benéfico
descenso
sin duda ha sido,
lúcida belleza;
deja, pues, diosa, que
mi grato incienso
arda sobre tu altar.
Que no es amor mi
tímido alborozo,
y me acobarda el
rígido escarmiento
que, ¡oh Piritóo!
condenó su intento,
y tu intento, Ixïón.
Lejos de mi sacrílega
osadía;
bástame que con
plácido semblante
aceptes, Diosa, en tus
altares, pía,
mi ardiente adoración.
Mi adoración y el
cántico de gloria
que de mí el Pindo
atónito ya espera;
baja tú a oírme de la
sacra esfera,
¡oh, radiante deidad!
Y tu mirar más nítido
y süave
he de cantar, que
fúlgido lucero,
y el limpio encanto
que infundirle sabe
tu dulce majestad. (…)
Borraba ya del
pensamiento mío,
de la tristeza el importuno
ceño;
dulce era mi vivir,
dulce mi sueño,
dulce mi despertar.
Ya en mi pecho era
lóbrego vacío
el que un tiempo rugió
volcán ardiente;
ya no pasaban negras
por mi mente
nubes que hacen
llorar.
(Nicomedes Pastor
Díaz)
LA OCTAVA REAL U
OCTAVA HEROICA
También llamada OCTAVA
RIMA, es una ampliación de la sexta rima. Los seis primeros versos riman
alternados (primero con tercero y quinto; segundo con cuarto y sexto). El
séptimo y el octavo riman entre sí. (ABABABCC). Esta estrofa, también llamada
estancia, es característica de la poesía heroica, aunque a principios del siglo
XVI se usó en Castilla también con tema amoroso por influjo italiano de los
llamados capitoli de amor:
No las damas, amor, no
gentilezas
de caballeros canto
enamorados,
ni las muestras,
regalos y ternezas
de amorosos afectos y
cuidados,
mas el valor, los
hechos, las proezas
de aquellos españoles
esforzados
que a la cerviz de
Arauco no domada
pusieron duro yugo por
la espada.
(Alonso de Ercilla, La
Araucana)
Dicha es soñar cuando
despierto sueña
el corazón del hombre
su esperanza,
su mente halaga la
ilusión risueña,
y el bien presente al
venidero alcanza;
y tras la aérea y
luminosa enseña
del entusiasmo, el
ánimo se lanza
bajo un cielo de luz y
de colores,
campos pintando de
fragantes flores.
(José de Espronceda,
Canto I)
Como ya se ha visto la
octava de Pedro de Oña (ABBAABCC) es una variante de esta estrofa, aunque
también otra variante está dada por la fórmula ABBABACC:
Estancias
Diego Hurtado de
Mendoza
Abrase el corazón, mas
por de dentro,
como no me condene por
mi boca;
siéntalo el alma sola
que le toca,
pues allá recibió el
mayor encuentro.
Cualquiera confianza,
aunque sea poca,
me pondría en lo más
hondo del centro.
El goloso que come y
que revienta
no se espante, si
ayuna, que lo sienta.
Yo me vi en otro
tiempo de alegría
por voluntad ajena o
por mi hado,
mas poco me duró este
dulce estado,
porque mi alma no lo
merecía.
Alzóse un ciego y
súbito nublado
que hizo noche escura
el claro día
en que vivo, Señora, y
vivir quiero
hasta volverte a ver
como primero.
LA OCTAVA LLANA
Llamase así a la
estrofa que siguiendo las pautas italianas no utiliza palabras agudas al final
de los versos cortos.
Ara tiene los miembros
giganteos
de aquel Háig de
hermosa cabellera,
jefe de tribu errante
en la ribera
de Araxes cristalino
que, codicioso de
halagar las flores,
como fría y sonora
catarata
de una cóncava gruta
se desata
con cauce serpentino.
Ara desciende de la
altiva raza
que al ver lucir la
matinal estrella
quiso alzar torre y
escalar con ella
el claro firmamento;
pero de sus recónditas
prisiones
libres los euros de
Jehová volaron
y como leve arista
derribaron
el frágil monumento.
(Padre Juan Arolas,
Los amores de Semíramis)
Esta variedad llana no
registra muchos ejemplos en endecasílabos plenos.
Como curiosidad véase
esta OCTAVA GUIRNALDILLA O ESCALERUELA escrita por Marco Antonio Ortí y Moles
en 1622 donde puede apreciarse la existencia de rimas internas y externas,
tanto consonantes: –ORIA, –IDAS, como asonante: –E–E.
No sólo ALEGRE de
feliz VITORIA
goza la GLORIA quien
assí la OBTIENE
pues ENTRETIENE tan
divina HISTORIA
al que en MEMORIA
ygual ventura TIENE
alegre VIENE, la que
ya NOTORIA
no TRANSITORIA, eterna
sí, CONTIENE
fuente PERENE, que
manando VIDAS
ve las PÉRDIDAS de su
amparo ASIDAS.
OCTAVA ALIRADA U
OCTETO–LIRA
Las formas aliradas
alcanzaron también a las estrofas de ocho versos.
No brillaban los
astros en el cielo
ni en la tierra se oía
humano acento,
estaba oscuro,
silencioso el suelo
y negro el firmamento.
Sólo en el horizonte
alguna vez relámpagos
lucían
y al mugir de los
mares respondían
los pinares del monte.
(Nicomedes Pastor
Díaz, Mi inspiración)
Sobre trastes de
guijas
cuerdas mueve de plata
Pisuerga, hecho cítara
doliente;
y en robustas clavijas
de álamos las ata
hasta Simancas, que le
da su puente;
al son deste
instrumento
partía un pastor sus
quejas con el viento.
(Luis de Góngora y
Argote, Canciones)
Guirnaldilla “LA SOLEDAD”
ResponderEliminarPor mi amor dolido que cicatriza
triza mi nervio sentirte perdida.
herida, vida que presumo sin cura,
por ventura sin odio te aseguro
que hoy procuro firmemente olvidarte
pondré de mi parte, mi alma, esperanza,
Pues tu desdén no alcanza perdonarse;
¡Mi soledad debe así consumarse!
Dr. Rafael Mérida Cruz-Lascano
guatemalteco.
Parrandilla: A don Agustín Sánchez
ResponderEliminarConocí a ün VATE alegre,
habiente de buena pluma
arrojo y garbo del puma,
de Murcia viene ojialegre.
Su prosa solaz evoca,
A su honor alzo mi copa
y llena ésta a plenitud,
¡Digo salud!
Iniciando en esta charla
de tertulia poética
hablaremos de la hética,
de la que hoy se parla
de rima y prosa a beber,
mientras queremos saber
la botella se vacía
todavía.
Dr. Rafael Mérida Cruz-Lascano
“Hombre de Maíz” 2009
Guatemala, C.A.
Mi estimado amigo y querido maestro...!
ResponderEliminarNo había reparado en su presencia en este ítem, por lo que suplico sus disculpas.
Empero, me alegra sobremanera esta muestra de su arte para con las octavillas, que tan bien logradas aquí lucen por sí solas.
Maestro, renuevo mis disculpas y suyo atentamente.
Este blog contiene una impresionante variedad de formas, que invitan y desafían a explorarlas. ¡Son muchas! Pero en forma arbitraria he seleccionado cinco para un estudio y difusión. Me interesa investigar la eventual proyección y acogida que pudieran o no tener en los poetas emergentes en mi país y los factores que podrían asociarse.
ResponderEliminarEstas formas son: Parrandilla, Indriso, Guaroj, Decineto e Isopeya.
Agradezco a "El Santo" el mantener este valiosísimo Blog. Y también a los colaboradores. Espero volver y compartir aquí las novedades que al respecto pudiera encontrar.
E.D.A